Bueno, festejando la vispera de Halloween (es una tradición celta, pero que me importa? Pascuas tambien) quiero recordar a Howard Philips Lovecraft, magnifico escritor de un genero de terror que realmente da miedo, creador de toda una mitologia que algunos creyerón y creen real (como la existencia del Necronomicon). Sus obras han servido para inspirar a muchos, puedo incluirme a mi y a Stephen King, a diversas bandas metaleras de distintas ramas: Metallica, Black Sabbath, Saurom, Ynwie Malmmsteen, Bodom, Iron Maiden y muchos más. Algunas de sus obras han sido llevadas a la pantalla gigante por ejemplo “El llamado de Cthulhu” (The call of Cthulhu) que fue filmada en 2005, siendo una pelicula muda y en blanco y negro.
Fragmento de: La llamada de Cthulhu:

“No hay en el mundo fortuna mayor, creo, que la incapacidad de la mente humana para relacionar entre sí todo lo que hay en ella. Vivimos en una isla de plácida ignorancia, rodeados por los negros mares de lo infinito, y no es nuestro destino emprender largos viajes. Las ciencias, que siguen sus caminos propios, no han causado mucho daño hasta ahora; pero algún día la unión de esos disociados conocimientos nos abrirá a la realidad, y a la endeble posición que en ella ocupamos, perspectivas tan terribles que enloqueceremos ante la revelación, o huiremos de esa funesta luz, refugiándonos en la seguridad y la paz de una nueva edad de las tinieblas.“
Biografia (Wikipedia, alli encontraran la biografia completa, yo solo tome las partes que me interesaban):

Howard Phillips Lovecraft (Providence, Rhode Island, 20 de agosto de 1890 – íbid., 15 de marzo de 1937) fue un escritor estadounidense, autor de literatura narrativa, novela y relato de ficción, especialmente en los géneros de terror y ciencia ficción. Fue un gran innovador del cuento de terror, gracias a su personal tratamiento de la atmósfera de sus historias. Además,se le considera como uno de los precursores del llamado terror cósmico materialista. También cultivó la poesía y el ensayo, en gran parte desarrollado en el género epistolar.
Lovecraft procedía de unos ancestros distinguidos: en cuanto a su línea materna, los Phillips, se podría rastrear su linaje casi hasta el “Mayflower”, ya que los antepasados de su madre se podrían rastrear hasta la llegada de George Phillips a Massachusetts en 1630. Cuando Lovecraft visitó algunas de las tierras de sus antepasados al este del estado de Rhode Island, el nombre de Phillips era recordado con cariño y respeto; su línea paterna era de origen británico y Lovecraft pudo rastrear su apellido (Lovecraft o Lovecroft) hasta el siglo XV.
A Howard, el pequeño Lovecraft, le gustaba frecuentar parajes extraños y apartados para poder dar rienda suelta a su desbordante imaginación. En esos sitios (cuevas, arboledas alejadas, etc.) recreaba situaciones históricas o se ensimismaba en la observación de pequeños detalles que, para el resto de las personas, pasaban totalmente inadvertidos, pero que a Lovecraft le fascinaban; como detenerse a escuchar a las hadas del bosque, o imaginar lo que podría existir en el espacio exterior. Quizás una de las razones por las que le gustaba tanto evadirse era por la estricta atadura a la que lo sometía su madre, diciéndole que él no debía jugar con niños de menor categoría, o insistiendo en que era feo y que nunca llegaría a triunfar.
Cuando Lovecraft tenía tres años, su padre sufrió una crisis nerviosa en la habitación de un hotel de Chicago, donde se encontraba alojado por motivos de trabajo, y le ingresaron en el Butler Hospital, Centro Psiquiátrico de Providence y fue incapacitado legalmente debido a una serie de trastornos de índole neurológica. A partir de ese momento y durante los siguientes cinco años, estuvo ingresado en varias ocasiones en este Hospital, donde murió el 19 de julio de 1898 con el diagnóstico de paresia general, una fase terminal de la neurosífilis. Aunque algunos biógrafos afirman que al niño Lovecraft le informaron de que su padre estaba paralizado y en estado comatoso durante ese período, todas las evidencias parecen demostrar que no fue así.
Con la muerte del padre de Lovecraft, la educación del niño recayó sobre su madre, sus dos tías (Lillian Delora Phillips y Annie Emeline Phillips) y en especial en su abuelo materno, un importante empresario llamado Whipple Van Buren Phillips. Todos residían en la casa familiar.
Lovecraft fue un niño prodigio: recitaba poesía a los dos años, leía a los tres y empezó a escribir a los seis o siete años de edad. Uno de los géneros que más le apasionó en su infancia fue el de las novelas policíacas, llevándolo incluso a formar la “Agencia de detectives de Providence” a la edad de trece años. A los quince creó su primera obra, La bestia en la cueva, imitación de los cuentos de horror góticos. A los dieciséis escribía una columna de astronomía para el “Providence Tribune”.
Su abuelo materno lo alentaba a la lectura, y siendo ésta una de sus aficiones favoritas, no tardó en descubrir la inmensa biblioteca de su abuelo. En ella descubrió (con un ejemplar de La Ilíada para niños entre las manos) el paganismo grecolatino y Las mil y una noches, a una edad muy temprana, aunque posteriormente (a los cinco años) se declaró ateo, convicción que mantuvo hasta su muerte. Esto ayudó a que su imaginación se desarrollase rápidamente en comparación con el resto de los chicos de su edad, produciéndole una falta de adaptación con éstos. Cuando ellos querían jugar con espadas o a juegos fundamentalmente físicos, él prefería llevar a cabo entretenimientos más pausados e imaginativos, como representaciones históricas.
La educación de Lovecraft: debido a su falta de perseverancia y de salud, no asistió al colegio hasta los ocho años y tuvo que dejarlo después de un año. Durante su absentismo escolar, leía con voracidad. Adquirió conocimientos de química y astronomía, llegando incluso a escribir en algunas revistas científicas. Publicó varias revistas de circulación limitada, comenzando en 1899 con La Gaceta Científica. Cuatro años después, regresó a la escuela pública “Hope Street High School”, donde cursó dos años y medio en la educación secundaria, hasta que abandonó definitivamente los estudios.
Aunque su mentalidad respondía a un racionalismo empirista, a Lovecraft le atraía la literatura imaginativa, seguramente influido por su escepticismo; encerrado en el pesimismo de la soledad y considerando que «el pensamiento humano es el espectáculo más divertido y más desalentador de la Tierra».
Lovecraft escribió algunos relatos de ficción, pero desde 1908 hasta 1913, principalmente trató la poesía, mientras vivía como un ermitaño y teniendo apenas contacto con el mundo exterior, a excepción de su madre.
La muerte de su madre: A diferencia de los mínimos efectos producidos en el niño Lovecraft por la muerte de su padre, en 1921 tuvo lugar la muerte de su madre, que le supuso una fuerte conmoción. Ocurrió después de una larga enfermedad, que algunos biógrafos suelen relacionar con la sífilis de su padre, aunque en cualquier caso la realidad es que la causa inmediata de la muerte fue un post-operatorio deficiente después de una intervención quirúrgica de vesícula biliar. Fue ingresada en el Hospital Butler Hospital, como su marido antes que ella. Durante su ingreso, escribía frecuentemente cartas a Lovecraft, y permanecieron muy unidos hasta su muerte el 21 de mayo de 1921. Lovecraft contaba con 31 años de edad.
En sus últimos años, su naturaleza enfermiza y la desnutrición fueron minando su salud. Su anormal sensibilidad a cualquier temperatura inferior a los 20º se agudizó hasta el punto de que se sentía realmente enfermo a tales temperaturas. Durante el último año de su vida, sus cartas estaban llenas de alusiones a sus malestares y dolencias. A finales de febrero de 1937, cuando contaba con cuarenta y seis años, ingresó en el hospital Jane Brown Memorial, de Providence. Allí murió a primeras horas de la mañana del 15 de marzo de 1937, de cáncer intestinal complicado con la denominada enfermedad de Bright. Aunque actualmente este término no suele utilizarse se refiere a una serie de enfermedades inflamatorias de los riñones. Es decir, parece ser que Lovecraft tuvo una complicación de su enfermedad tumoral intestinal con una grave insuficiencia renal que provocó su fallecimiento. El diagnóstico de su enfermedad tuvo lugar apenas un mes antes de su muerte.

Fue enterrado tres días después en el panteón de su abuelo Phillips en el cementerio de Swan Point; aunque su nombre está inscrito en la columna central, ninguna lápida señala su tumba. Muchos años después de su muerte, en la lápida que le erigió un grupo de aficionados puede leerse una línea tomada de una de sus miles de cartas que escribía a sus corresponsales: “Yo soy Providence”. Ocasionalmente, en la lápida escriben otra frase, citada de La llamada de Cthulhu:
- “That is not dead which can eternal lie,
- And with strange aeons even death may die.”
- “No está muerto lo que yace eternamente,
- y con el paso de extraños eones incluso la muerte puede morir”.
Dato curioso (como antes, no son curiosos, pero me impactarón):

En la tumba de Eddy (la mascota del metal, jja, gracias Maiden) se puede leer la misma inscripción que en la tumba de Lovecraft.
Bueno, adios y feliz Halloween.
5 comentarios
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Y ESE MI YO DIGITAL...







Holaaaaaa
jaja paso a dejar saludos nomás xq sabés q esas cosas no las leo =P
recién me despierto xDD
asi q no se mucho q decir, seguro q dsp paso de nuevo, besooo
perdon hoy 0 ganas de leer..
mañana tal vez…
nos vemos…
espero ese posteo
saluda cordialmente tu fiel lector, Alexis
jaja ya no tan fien xD
vamos Alex todavía! es de los mios …
q orgullo
sorry, era “ya no tan fiel”
ya sabés que Lovecraft no es de mi favoritos aunque sí tiene algunas cosas buenas para mí. prefiero mil veces más a Poe.
ahora con lo que sí no estoy de acuerdo es con la fiesta de jalogüin. la faquin globalizacion nos lleva a fetejar tradiciones extranjeras y nos olvidamos de las nuestras. ademas de que esa misma fiesta ya fue vapuleada por el mercado consumista yanqui, como casi todas las antiguas tradiciones.
o sea, feliz jalogüin ni bosta
sevemos